Conseguí las 120 estrellas de Mario Galaxy
Toda una odisea, horas de horas (y más horas) dedicadas al juego y finalmente la satisfacción de haber conseguido todas las estrellas, no hay duda que Mario Galaxy es hasta el momento el mejor juego de Wii.
Y lo digo porque es después de muchos años (y juegos) que me dedico tanto a obtener todos los objetivos extra ya que últimamente compro juegos que a la semana están guardados en mi extenso cementerio de games.
No me aburrió en ningún momento por más que algunas estrellas fueron todo un reto, sobre todo cuando tenía que conseguir las 100 monedas púrpura, que hasta ahora no entiendo como pude lograrlo.
Una vez que tienes las 120 estrellas debes derrotar una vez más a Bowser, luego de ver la clásica escena final y los créditos, aparece un nuevo video con la nueva opción de poder escoger a Luigi, juego que ya he empezado.
¿Lo terminaré con Luigi? Es algo que hasta ahora no lo sé, quiero hacerlo porque con él puedes conseguir 121 estrellas, pero creo que antes me dedicaré a otros juegos, sólo espero encontrar alguno que valga la pena, por ahora estoy en duda si jugar el Twilight Princes o Paper Mario (sí, otro Mario) el cual empezaré mañana.
Conclusión:
Como ya lo he dicho; si tienes el Wii y no te has comprado Mario Galaxy estás mal de la cabeza, están obligados a tenerlo y verán que conseguir todas las estrellas se convertirá en una obsesión.
Ver post sobre las 120 estrellas


Ro said:
Feb 05, 08 at 10:26 pmMis felicitaciones por el logro. Justo vuelvo de la casa de un amigo que estaba en la cuestión de las monedas purpuras.
arturogoga said:
Feb 07, 08 at 2:04 amNo será porque no hay otros juegos para el Wii que valgan la pena? Digo, no?
En fin, yo voto por Twilight Princess!!
JPjuegos » Blog Archive » Algunos juegos que recomiendo said:
Jul 26, 08 at 2:06 am[...] Mario Galaxy, imagino que la mayoría de personas que tiene esta consola ya lo terminó pero recomiendo que busquen las 120 estrellas y luego vuelvan a jugar con Luigi, eso algo que hago cada cierto tiempo y aún me divierte. [...]