Si bien el titular del post parece más el de un diario sensacionalista, no tiene nada de engañoso porque lo que han leído es completamente cierto.
Resulta que un chico en Estados Unidos (solo ahí pasan esas cosas) conocido como Ty decidió realizar en su casa una partida extrema de Halo 3 pero por conexión LAN, lo que significa que la casa estaba repleta de Xbox 360.
Ya casi sin espacio donde colocar más consolas, es que a Ty se le ocurrió una excelente idea; poner una Xbox en la cocina, es más, “qué mejor sitio que encima de la hornilla” imagino que eso debió pensar nuestro amigo.
Bueno todo estaba perfecto, se tratada de una excelente y productiva reunión de gamers con Halo 3, hasta que un olor extraño llego hasta donde estaban jugando, sí, era el olor de plástico quemado.
Cuando ubicaron el lugar del olor, si dieron con la mala sorpresa, que la cocina se había prendido y que por tanto la consola se quemó por una cocina. Lo bueno y un poco difícil de creer con lo “delicada” que es esta consola es que no se malogró y sigue funcionando con normalidad. Al parecer la gente de Microsoft pensó más en protegerla por fuera que por dentro.
Y para todos los gamers, espero que este post les quede de lección para no ubicar sus juegos en zonas un tanto peligrosas. Esto me hizo recordad cuando era niño y los sábados jugaba horas de horas, que temía que se quemara el adaptador de corriente, así que mi solución para no esperar mucho que se enfriara era ponerlo en varias bolas y a la refrigeradora. Felizmente nunca tuve problemas.
Vía Engadget